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EL CORONEL MONTERROSA Y EL MOZOTE

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Los delincuentes terroristas durante muchos años han pretendido culpar de las bajas civiles al Coronel Domingo Monterrosa con el fin de tratar de opacar su calidad de héroe dentro del corazón del pueblo salvadoreño y de las filas castrenses.

En esa operación, que se denominó “Rescate de Morazán” o también conocida como “Operación Rescate”, participaron unidades del Batallón Atlacatl, de la Tercera Brigada de Infantería y del DM-4, y la estrategia implementada estuvo a cargo de asesores norteamericanas que hacía menos de 10 años habían participado en operaciones similares en Vietnam.
El Coronel Monterrosa no estuvo de acuerdo en determinadas estrategias planteadas por los asesores norteamericanos y el Alto Mando decidió retirarlo del area de operaciones durante dos días al inicio de la operación, por lo que no tuvo mando directo en el operativo. Posteriormente, el Coronel Monterrosa fue trasladado al área de operaciones.
El 8 de diciembre de 1981, unidades del Barallón Atlacatl fueron heliotransportadas a los alrededores de Perquín, iniciando su desplazamiento hacia el sur hasta alcanzar el Cantón La Guacamaya en Meanguera, donde se encontraba el mando del ERP y la Radio Venceremos.
El eje de avance fue materializado de la siguiente manera: una agrupación desde Perquín hacia Arambala, El Mozote, los Toriles, hasta alcanzar La Guacamaya, y otra agrupación partiendo de Perquín pasando por los Quebrachos, La Joya, hasta el Cerro Pando. El resto de unidades se desplazaron desde Corinto hacia el poniente de Joateca, otras desde Oscicala hacia Meanguera, al poniente de la carretera pavimentada, y una unidad de la 5a. Brigada de Infantería que desembarcó en Cacaopera, atravesó el Río Torola, el Río Sapo, y se estableció como contención en los alrededores del Cerro Pando,
El 9 de diciembre se dejaron caer desde los pájaros panfletos en los que se pedía a la población civil salir de la zona ante el avance del operativo.
Sin embargo los Delta Tango retuvieron a la gente para poder utilizarlos como escudos humanos.
El día diez las unidades del Atalcatl trabaron combate con los guerrilleros, haciendo uso de apoyo aéreo y de artillería, produciéndose al final de 4 horas de combate multitud de bajas civiles y guerrilleras como era natural.
Para los comandos Atlacatl era imposible saber si dentro de las trincheras y casas desde las que se abría fuego existía población civil. El soldado en situación de combate tiene dos objetivos: cumplir su misión tomando la posición y salvar su vida.
La gran cantidad de bajas enemigas impedía realizar una sepultura individualizada, por lo que se procedió a colocar los cadáveres dentro de las estructuras que quedaron en pie y se derribaron para que sirviera como sepultura y evitar que los perros y animales de carroña los despedazaran, fue lo más cercano a un funeral digno para esos muertos.
Posiblemente algunos elementos dispararon sobre los cadáveres y se utilizaron explosivos para derribar las paredes, pero de eso a la realización de una masacre a mansalva es muy distinto.
La táctica de yunque y martillo fue desarrollada por los norteamericanos en Vietnam y muchas veces sus resultados no eran los esperados, por lo que el Coronel Monterrosa no estaba de acuerdo en su aplicación.
Los comandos Atlacatl entraban en sus primeros combates como unidad y faltaba mucho tiempo para funcionar de manera sincronizada como lo llegaría a hacer a lo largo del conflicto.
Los verdaderos culpables de la muerte de estos civiles fueron los miembros del FMLN, pero ellos empezaron a crear un mito y muchos, de tanto oírlo, lo han dado como una verdad, y así se ha manejado aun a nivel internacional, manipulando la realidad y el testimonio de una sola mujer que se dice sobreviviente y que vagaba demente por los ríos de la zona, la cual nunca afirmó haber visto la figura del Coronel Monterrosa en el teatro de operaciones.
Desgraciadamente casi nadie ha tenido la valentía de elevar su voz defendiendo el honor de la Fuerza Armada y del Charly Monterrosa, a excepción de algunos como mi Coronel Ochoa Pérez y otros que humildemente nos atrevemos a usar nuestra pluma para ello.
Sería bueno que algunos de los que participaron en dicho operativo contaran su versión de los hechos para que la verdad brille por luz propia.
Muchos han ganado millones de dólares llevando para arriba y para abajo esta falsedad y los hombres de uniforme simplemente nos hemos quedado callados, pero ha llegado el tiempo de hablar con la verdad y con valentía, hay que refutarle sus mentiras a los Delta Tango, hay que elevar el honor de nuestros héroes como Monterrosa, y Azmitia Melara.
Mientras no lo hagamos, personajes oscuros seguiran humillando a la Institución Armada y a nuestros héroes, mancillando su honor y la tradición gloriosa de hidalguía de nuestras tropas en combate,
La Fuerza Armada no ha perdido ninguna guerra en los últimos 100 años, no dejemos que la ignominia de la derrota mediática manche el honor de los que han ofrendado su vida por los más altos intereses de la Patria.
Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro

UNA PALABRA MAS POR MI CHARLY MONTERROSA

Domingo Monterrosa y el pueblo Salvadoreno

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Domingo Monterrosa es un diamante fíinamente labrado por el Creador, en el que cada día se descubre una nueva cara y nunca dejaremos de alabar sus virtudes, siendo casi imposible encontrar un defecto.

Fue un hombre fuera de serie para su tiempo, o más bien era un enviado de Dios que nos trajo un mensaje bien claro: aún en los tiempos modernos es posible vivir con honor, es posible vivir por un ideal, es posible morir en el cumplimiento del deber y cubrirse de gloria.
Evidentemente sus enemigos, aquellos que se veían brutalmente deformados cuando se reflejaban en el espejo de sus virtudes, tratarán de atacarlo, de disminuirlo, es como si los habitantes de las tinieblas le tiren piedras al sol o lo quieran apagar a escupidas.
Domingo Monterrosa ya no pertenece a esta dimensión de la realidad, pertenece al mundo espiritual, eterno, glorioso, ya superó el mundo material y mundano, entonces, digan lo que digan de él no pueden restarle ni una pizca de gloria.
La gloria de los héroes es muchas veces levemente idealizada por los hombres, ni las condecoraciones, ni los homenajes, ni el monumento que un día levantaremos sus hijos, le agregará un laurel más a la corona que Dios ya puso en sus sienes.
Y cuando digo “sus hijos” me refiero a todos los que en este mundo le idolatramos. Domingo Monterrosa ya se universalizó, se hizo de su pueblo, se dio para su pueblo y se encarnó en el espíritu de su pueblo.
Es la gente del pueblo la que tiene la dimensión exacta de lo que Domingo Monterrosa fue, o más bien, es. Es de los labios de las personas humildes, de sus soldados, de la gente que liberó de las garras terroristas, de la gente que lo admiró, de aquellos que cantan su corrido, de todos los que leen este blog, de los que dejan sus comentarios, Dejó de ser un documento clasificado y pasó a personificar el ideal del soldado salvadoreño y del patriota que desea servir a su Patria.
Domingo Monterrosa sigue trotando en los comandos de fuerzas especiales, sigue saltando en sus paracaidistas, sigue vigilante del honor de los cadetes de la Escuela Militar, sigue gritando desde su tumba que hay que vivir con honor, pobremente pero con dignidad. Desde las páginas que escribió con su sangre y sudor nos sigue enseñando cómo conducirnos por la vida.
Su lema sigue inspirando a nuestros comandos, su nombre llena de orgullo a la Tercera Brigada y a toda la Fuerza Armada, le enoje a quien le enoje.
Descanse en la Eternidad mi Charly, que nosotros y nuestros hijos velarán por esta inmensa riqueza que nos dejara su ejemplo y su vida.
Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro

ASI ERA DOMINGO MONTERROSA

Domingo Monterrosa y el pueblo Salvadoreno

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Un dia cualquiera de 1984 llego mi Cnel. Monterrosa a Las instalaciones del DM-4 su seguridad se quedo en el pequeno jeep que el conducia.El capitan de cuartel no estaba en su escritorio por que habia ido a la ayudantia, por lo que los honores se los hizo el Sargento de guardia, despues del protocolo pidio ser anunciado con el comandante del destacamento, y procedio a acostarse en el suelo de la guardia de prevencion con el sombrerito gringo en la cara, momentos despues cuando el capitan de cuartel un STte. recien ascendido regresaba al escritorio vio a este individuo rebolcado y sudoroso tirado en el suelo, procedio entonces a pegarle una patada en las costillas y le dijo “levantate muergano” casi al mismo instante con una cuadrada de comando el Sargento de guardia le dijo “Le doy parte mi coronel que dice el Sr. Comandante que puede pasar” percatandose de su grave error el oficial corrio para poder cuadrarsele antes de que el dentrara a la Comandancia y le dijo “Por favor disculpeme mi coronel yo le pegue esa patada por que pense que era un soldado” con una mirada que tenia comprension y amor de camarada mi Coronel le respondio, “Ay hijo… asi no se trata al soldado” ese oficial se quedo en la posicion de firme como por 20 segundos meditando la respuesta, creame… es una eternidad y si en mi juventud yo hubiera entendido la profundidad de esto, lo habria dibulgado antes. De el Libro “Chusillo” Morazan tierra de heroes y martires, de ANTONIO MIRANDA

¡Allí Viene Monterrosa!

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El 17 enero de 1983 la Fuerza Armada de El Salvador lanzó una ofensiva en el norteño departamento de Morazán. Aproximadamente seis mil combatientes, esencialmente del ejército, iniciaron un rastreo de la zona y entablan combates con terroristas del FMLN. Una vez se inició el operativo, la disputa por el territorio se volvió intensa. Se dieron una serie de ataques y contra-ataques al norte del río Torola. Las bajas en las filas terroristas ascendieron a 36 y, al menos los que operan en esa zona del país, estaban acorralados.

Como una válvula de escape a la presión ejercida por la Fuerza Armada, los terroristas atacaron pequeños poblados al sur-oeste de Morazán. Es de esta manera que se lanzaron contra pequeñas guarniciones de policías y guardias nacionales en Alegría y San Francisco Javier, localizados en el departamento de Usulután. Pero la joya de oro era Berlín, en esa epoca un pueblo cafetalero de aproximadamente 30,000 personas. Berlín tenia un valor estratégico, no sólo por el cultivo del grano de oro, sino porque también era la cuna de Domingo Monterrosa.

En Berlin se sabía de las actividades de los terroristas del FMLN en los pueblos cercanos pero, fuera de eso, se podria decir que a finales de enero de 1983 en la ciudad se respiraba un ambiente de calma. Era un dia como otros. Lo que estaba fuera de lo normal eran los planes terroristas del FMLN. Los delincuentes estaban a punto de hacer de Berlín lo que ya era un “hobby” para ellos: tomarse poblados para aterrorizar a la gente, usar a civiles como escudos humanos, hacer imperar la ley del cañón y hacerse sentir la autoridad.

Durante un fin de semana, a finales de enero de 1983, unos 500 terroristas iniciaron su aproximación a la ciudad cafetalera. Colaboradores de estos les proporcionaron uniformes similares a los del ejército mientras estos hacían su ingreso a la ciudad. Es así como lograron confundir a la población y evitar que estos los delataran a las autoridades.

Dentro de la ciudad de Berlín se encontraban los puestos de la Guardia Nacional, Policía Nacional y Defensa Civil. En total se contabilizan unos 70 miembros de la seguridad pública. Poco tiempo después de haberse infiltrado, los ataques a las guarniciones dieron inicio. La población civil estaba confundida y asustada. El instinto los llevó a buscar refugio, pero los más valientes decidieron defender su territorio. Uno de ellos logró despachar a dos terroristas pero fue posteriormente capturado por los delincuentes, quienes lo exhibieron como un trofeo de guerra por toda la ciudad. La gente lo observó mientras éste caminó amarrado de sus manos por las calles; los terroristas le habían removido las uñas de las manos. El destino de este valiente ya estaba marcado. La guerrilla comunista del FMLN le colocó una soga al cuello y lo decapito.

Mientras tanto en las cercanías de la ciudad, los refuerzos de Fuerza Armada se organizaron y se aproximaron. Los valientes policías y guardias continúaron defendiéndose. Frente al puesto de la guardia se ubicaba un garitón de piedra y concreto. Un terrorista logró penetrarlo pero posteriormente murió al explotarle una granada que logró asestar uno de los guardias. Es así como algunos miembros de la seguridad pública lograron escapar al ataque. Otros no corrieron la misma suerte y fueron capturados. En el puesto de la policía se libraron combates similares. Un policía abrió fuego contra los terroristas para permitir a la población civil buscar un refugio más seguro. “Cuando yo dispare ustedes se cruzan la calle”, le indicó a una de las tantas madres con sus hijos. En otros lugares de Berlín, los terroristas agruparon a los hombres y los obligaron a preparar trincheras y abrir orificios en las paredes divisorias de las casas. Así mismo se dedicaron a prenderle fuego a algunas viviendas y vehiculos como pickups y tractores. Las herramientas basicas de producción yacían en llamas. Los delincuentes terroristas del FMLN habían transformado a Berlín en un cuadro de terror.

La Fuerza Armada estableció el puesto de mando en Mercedes Umaña. Unos 1,600 miembros del ejército continuaron agrupándose para retomar el pueblo. Las fuerzas estaban al mando del coronel Jaime Flores, comandante de la Tercera Brigada de Infantería. A estos se les unió el BIRI Atlacatl, comandado por el legendario teniente coronel Domingo Monterrosa. El ejército colocó piezas de artillería y contó con el apoyo de los Dragonfly A-37 de la Fuerza Aérea. El batallon Cazadores de la Tercera Brigada de Infanteria incursiono la zona desde el sector de Alegria. Se peleo ferozmente por un día. Los terroristas estaban bien atrincherados en la zona por lo que la Fuerza Aérea continuó con bombardeos de mucha precisión en los alrededores de Berlín. Piezas de artilleria de 105mm tambien realizaron disparos. Este fue el preludio de lo que les esperaba a los delincuentes si continuaban oponiendo resistencia.

Dentro de Berlín, los pobladores, rehenes de los delincuentes terroristas del FMLN, comenzaron a rumorar sobre un ataque frontal de la Fuerza Armada dentro de la ciudad. Algunos comentaron en forma de alivio, “allí viene Monterrosa”. Entre ellos ya se sabía que el Atlacatl había llegado a la zona. La simple presencia del Atlacatl generó esperanza, significó que pronto estarían a salvo y pronto podrían regresar a su día a día, pero no sin antes presenciar un inminente ataque que terminaría aniquilando a los terroristas. Los delincuentes al sentir tal presión generada por el ejército, decidieron escapar de la zona, no sin antes coronar su escape con más destrucción de viviendas y oficinas públicas.

Al huir los delincuentes dejaron de contar con el escudo humano de la población y se volvieron presa facil de los Dragonfly de la Fuerza Aerea quienes ubicaron la retirada de unos 200 terroristas y procedieron a bombardearlos. Asi mismo fueron sorprendidos con un asalto heli-transportado.

A pesar de que los terroristas habían asegurado permanecer por muchos días en Berlín, estos sólo lograron permanecer un poco más de 48 horas. El FMLN trató de sacar ventaja política de esta toma y emitió un comunicado en el que afirmaba haber “cumplido” con sus objetivos, pero en realidad lo que lograron fue asediar a la población civil, destruir la propiedad pública y privada, extorsionar al sector productivo de café y llevarse una buena cantidad de muertos en sus filas ¡Esos fueron los grandes objetivos logrados! Al final, la bajas mortales sufridas por el ejército durante el contra-ataque se contabilizaron en dos, mientras que de parte de los terroristas se contabilizaron aproximadamente 60 fallecidos. Los heridos fueron mucho más.

Eventualmente el Atlacatl y el resto de tropa logró entrar triunfante y sin mayores problemas a Berlín, sólo para darse cuenta de la destrucción dejada por los terroristas. Uno de los daños más fuertes quizás fue el emocional por el terror sembrado en los pobladores de la ciudad cafelatera, pero sin lugar a duda el mayor daño fue la perdida de vidas de personas civiles usadas como escudos y que nada tenían que ver en el conflicto.

DIA DEL SOLDADO SALVADOREÑO

Todos los años, el Ejército Salvadoreño celebra el día del soldado el 7 de mayo, aniversario de la creación de la Legión de La Libertad del General Manuel José Arce en 1824, la cual defendió los ideales de los primeros patriotas y del liberalismo que se oponía a las pretensiones dictatoriales de los conservadores guatemaltecos.
Este día se recuerda a miles de héroes anónimos que han derramado su sangre por los más altos ideales de la Patria, muriendo muchas veces en la sombra del anonimato, sin tumba y dejando a sus familias en la pobreza y la ignominia.
Es un día que conmemora la valentía, el arrojo y la entrega desinteresada de los mejores hijos de la Patria.
Morir en el cumplimiento del deber es la máxima expresión de amor de un patriota, un sacrificio que solo Dios puede compensar.

Pero también esta fecha recuerda a todos los que hemos portado con honor este uniforme y hemos tratado de dar lo mejor de nosotros mismos para evitar que nuestra querida Patria caiga en manos del invasor o del traidor apátrida, que quizás no tuvimos el honor del martirio en el campo de batalla pero que no manchamos con la traición ni la cobardía la dignidad del uniforme que distingue al soldado nacional.

La Fuerza Armada es el brazo armado del pueblo, y por tanto, la institución encargada de velar por su respeto y dignidad.

Nadie, desde la época de los Legionarios de la Libertad, ha llevado con tanta dignidad, honor e idalguía el uniforme como lo hizo Domingo Monterrosa Barrios. Ha sido el soldado que mejor entendió su juramento, al punto que se ha vuelto legendaria su frase: “Juré cumplir y cumplí”

Escribir “Misión Cumplida” con la propia sangre en el pergamino del territorio nacional, es el mayor honor que un soldado puede esperar, más que cualquier condecoración, porque esa leyenda nunca se borrará en el espíritu nacional.
Los que tuvieron el honor de combatir bajo sumando y a quienes su vida y martirio nos sirvió de inspiración para luchar con honor, tenemos la obligación de seguir su ejemplo en el ejercicio de la vida diariamente, en el diario cumplimiento del deber diario, en la familia, en el trabajo, en la crianza de los hijos, en la construcción de una Patria en Paz tal como la soñó mi Charly Monterrosa.

Este siete de mayo cobra vital importancia porque la figura de Monterrosa, a pesar del intento de sus enemigos de destruirla el pasado 16 de enero, ahora se erige con mayor dignidad y como un faro que nos guía en medio de la oscuridad que ha postrado en la ignomina a nuestro pueblo.

“Le doy parte mi Coronel Monterrosa, que seguimos pendientes de instrucciones para atacar, con todo el poder de fuego de las armas del intelecto que poseemos y el valor que Usted nos ha infundido en nuestros corazones, hasta el sacrificio de nuestras propias vidas de ser necesario. Nos reagruparemos en el Cielo. Por ahora, sin novedad”
Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro

EL PUEBLO HABLÓ POR SUS HÉROES

Domingo Monterrosa y el pueblo Salvadoreno

Las pasadas elecciones enviaron un claro mensaje al actual gobierno: que no está de acuerdo con su forma de gobernar y que a sus héroes se les respeta.

A raíz de las funestas afirmaciones de Funes en el Mozote el pasado 16 de enero, en el que por mandato del comandante Tojeira, arremetió contra nuestro querido Charly Monterrosa y todos los héroes de nuestra gloriosa Fuerza Armada, mi Coronel Sigifredo Ocho Pérez elevó su voz de manera firme y valiente, defendiendo a nuestro héroes, lo que provocó el desatino de Funes de pretender impedir al Héroe de Cabañas alcanzar una trinchera en la Asamblea Legislativa. La Honorable Sala de lo Constitucional, al suspender el acto reclamado, permitió su participación electoral y a pesar de ocupar la última casilla en el listado de su partido, se ubicó entre los primeros cinco lugares, reflejando claramente el apoyo del verdadero pueblo salvadoreño a quien representa a nuestros héroes.

El pueblo le ha callado la boca al aprendiz de dictador y ha margado un final lleno de ignominia para el peor gobernante en la historia de El Salvador.

El respeto a la memoria de nuestros héroes representa un signo claro de unidad patriótica en la Nación salvadoreña.

Los héroes marcan las épocas de edificación de las instituciones patrias, los quiebres históricos, y Monterrosa, junto a los héroes de la guerra contra la agresión comunista, representan la época de consolidación de la institucionalidad democrática, todavía incipiente, pero edificada sobre el sudor y la sangre de los héroes.

La obsesión de Monterrosa era la paz, era su mayor anhelo, era su principal mensaje en las intervenciones que realizaba cuando se reunía con las poblaciones que sus fuerzas militares iban liberando.

Ahora se vislumbra un futuro más prometedor para este sufrido pueblo, pero todavía sus malos hijos tienen poder para desestabilizarlo, pero la voluntad popular es más poderosa.

Las nuevas generaciones deben entender el papel de los héroes como Monterrosa, el valor de su sacrificio, la altura de su concepción del honor.

Funes cometió el peor error de su gobierno: tocó la memoria histórica de un pueblo, los sentimientos más profundos, los recuerdos más queridos, los agradecimientos más sentidos, en fin, aquello que le es común a ricos y pobres, la herencia histórica de una lucha por la libertad y la paz.

Hay una tumba en la que existe una lápida con su nombre, pero el alma de Domingo Monterrosa sigue latiendo en el corazón de todo un pueblo que admiró su valentía y que se conmovió por su patriotismo.

Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro

“Ante la tragica muerte de hombres valiosos para el ejercito salvadoreño y para la sociedad, la Asamblea no puede quedarse en silencio”

duelo nacional domingo monterrosaEsas fueron las palabras de la presidenta de la Asamblea Legislativa de El Salvador, Dra. Maria Julia Castillo, el miércoles 24 de octubre de 1984. Las palabras emitidas en el primer Órgano del Estado y bajo la presencia de una delegación de miembros de la Fuerza Armada, fueron el reflejo de un gobierno en un pesar profundo. Los diputados vistieron de negro y una corneta toco un minuto de silencio. El diputado Rafael Moran Castañeda del PCN manifesto que ese día representaba para ellos (los diputados) una demostración de fe, de lucha, de aspiración hacia una patria justa. El ejercito seguirá siendo el baluarte de esta batalla, agrego.

En esta oportunidad presentamos algunos extractos de la noticia publicada por el periódico El Diario de Hoy el jueves 25 de octubre de 1984.

3 Días de Duelo Nacional por Tragedia de Joateca

La Asamblea Legislativa decretó ayer, en sesión plenaria extraordinaria, tres días de duelo nacional, en demostración de pesar por la trágica muerte de varios jefes militares.

Dijeron que la tragedia enluta al ejercito, a la iglesia católica, al periodismo y al pueblo salvadoreño.

La moción fue aprobada por 49 votos. Estuvieron presentes en el Salón Azul, delegaciones militares. La mayoría de diputados vestía de negro, en señal de luto. Una corneta toco un minuto de silencio, en memoria de los caídos.

Los militares muertos trágicamente en un accidente aéreo, acaecido anteayer en la zona de Joateca, Morazán, son: Teniente Coronel Domingo Monterrosa Barrios; Coronel Napoleón Herson Calito; Mayor Armando Azmitia; Mayor Nelson Alejandro Rivas; Subteniente piloto Mauricio Antonio Duarte Arevalo; Subteniente cadete Oscar Villega Guevara; subteniente cadete Antonio Armentori Aparicio; dos artilleros de helicóptero; tres miembros de informacion del COOPREFA; el sacerdote católico Carlos René Guillén y el sacristán.

CONSTERNACIÓN
La presidenta de la Asamblea, Dra. Maria Julia Castillo, dijo que todo el pleno estaba consternado por la tragedia.
Ciertamente en esta guerra, dura y cruel, que nos abate día a día mueren soldados y civiles, pero en esta oportunidad, ante la trágica muerte de hombres valiosos para el ejercito salvadoreño y para la sociedad, la Asamblea no puede quedarse en silencio. Los diputados representantes del pueblo creemos que es necesario desde todo punto de vista traer ese mensaje de dolor que sufre el pueblo, añadió.
Agrego que muchos diputados, transidos de dolor, le manifestaron su voto de voluntad y deseo de expresar el pesar que sentían por el trágico acontecimiento. Los fallecidos fueron hombres valientes y por eso, ahora les rendimos un homenaje póstumo. Son soldados inolvidables y por esa razón, esta sesión se dedica a ellos, dijo.

LA TRAGEDIA QUE ENLUTO A LA ASAMBLEA LEGISLATIVA Y AL PUEBLO SALVADOREÑO

domingo monterrosa luto nacionalLa noticia inundo los medios de prensa nacionales e internacionales que cubrían el sangriento conflicto Salvadoreño. El legendario coronel Domingo Monterrosa y otros destacados militares y civiles habían fallecido en un cuestionable accidente aéreo durante tarde del 23 de octubre de 1984. La Asamblea Legislativa de El Salvador decidio, durante plenaria extraordinaria, rendir homenaje a los valientes soldados fallecidos. Al acto asistio una numerosa delegacion de miembros de la Fuerza Armada. En el acto se decretaron tres dias de luto nacional.

Así cubrió la noticia el periódico La Prensa Gráfica de El Salvador:

Tres días de duelo por 14 víctimas

Tres días de duelo nacional decretó ayer la Asamblea Legislativa en sesión plenaria extraordinaria, por la tragedia del martes en la que parecieron oficiales, artilleros, camarógrafos de COPREFA, un sacerdote católico y un sacristán.

Transidos de dolor los 60 diputados ante la Asamblea Legislativa y como representantes del pueblo salvadoreño queremos hacer público nuestro pesar y muestras de solidaridad con la Fuerza Armada por la tragedia en la perecieron oficiales, soldados, un sacerdote, un sacristán, y tres camarógrafos de COOPREFA.

Así lo expresó ayer la presidenta de la Asamblea Dra. Maria Julia Castillo Rodas, luego iniciar una plenaria solemne legislativa, en la cual se decretaron tres días de duelo nacional por la muerte de teniente coronel Domingo Monterrosa Barrios; teniente coronel Napoleón Herson Calito; mayor Armando Azmitia Melara; mayor Nelson Alejandro Rivas; subteniente piloto aviador Mauricio Antonio Duarte Arevalo; subteniente cadete Oscar Villega Guevara; subteniente cadete Antonio Armentori Aparicio; artilleros de helicóptero Manuel de Jesús Gómez Martinez y Miguel Ángel Menjivar Guillen y los camarógrafos de COOPREFA; Joaquín Baltazar del Tránsito Reyes, Juan Paulino Rivas y René Mauricio Quintanilla; el sacerdote católico Carlos René Guillén y el sacristán señor Juan de Dios Andrade.

La tragedia aludida, señaló la presidente del primer Órgano del Estado enluta a la Fuerza Armada salvadoreña, a la Iglesia Católica, al gremio de camarógrafos de televisión y al pueblo salvadoreño en general. Sabemos perfectamente que nuestro Ejercito esta integrado por hombres de gran valor y nosotros los diputados de esta Asamblea Legislativa como representantes del pueblo salvadoreño, deseamos decirle al mundo entero cuanto dolor sentimos por la tragedia en la que perdieron la vida nuestros valientes soldados, un sacerdote, un sacristán y tres camarógrafos, quienes por defender a todo un pueblo que tiene fe y confianza en su Fuerza Armada, de la que muchos valientes elementos han ofrendado su vidas en esta lucha que día a día abate nuestros corazones pero esa misma confianza nos mantiene de pie frente a nuestro Ejercito salvadoreño y es por ello que todos los diputados transidos de dolor manifestamos junto al pueblo salvadoreño nuestro inmenso pesar y luto nacional, señalo entre otros conceptos, fentre a delegaciones de militares que asistieron a la solemne plenaria legislativa de ayer realizada en forma extraordinaria por los parlamentarios salvadoreños.

LO DEJÓ TODO POR SU PATRIA

domingo monterrosaUna faceta poco conocida de nuestro Héroe es haberlo dejado todo por servir a su Patria. De hecho, cuando murió no dejó a sus hijos más que su estela de heroicidad y su honor, que en lo particular considero vale más que cualquier herencia en dinero o propiedades.
Domingo Monterrosa no ingresó a la carrera militar para enriquecerse, lo hizo para cumplir con su deber y sobre todo para cumplir con una misión que la vida, la historia o Dios le tenía reservada: solo él podía hacer lo que él hizo, vivir como él vivió, morir con el honor con el que solo él podía morir.
En la Guerra de la Dignidad Nacional contra Honduras en 1969, Domingo Monterrosa participó como expedicionario de la Guardia Nacional, y nadie puede decir que abusó del enemigo derrotado, ni de los pobladores de Honduras, ni de sus propiedades, ni dejó que el personal bajo su mando lo hiciera.
Vivía su carrera militar como nadie lo ha hecho, se compenetraba en sus estudios, en sus responsabilidades; convivía con la tropa bajo su mando, se preocupaba de su rancho, nunca abusó de los castigos ni de los pelotones de maniobra. Para él la preparación física tenía una finalidad dirigida al cumplimiento de la misión, y no para imponer autoridad de manera abusiva.
Nunca se le conoció ningún negocio oscuro. Durante la guerra, siempre entregó cuentas claras de los fondos utilizados en los operativos. Exigía transparencia de sus subalternos, pero él daba la pauta de honradez.
Nunca se le conocieron lujos, ni posesiones excesivas, ni viajes de placer, ni autos de lujo, ni parrandas, ni nada fuera de lo normal del escaso salario de un oficial del Ejército.
Rechazó la posibilidad de entrar al Alto Mando de la Fuerza Armada, decidió seguir operando, a la par de sus soldados, defendiendo a la Patria a riesgo de su propia vida.
El desapego a las cosas materiales es una característica inobjetable de las almas heroícas como la de Domingo Monterrosa.
¿Por qué? simple, saben que en la tierra están solo de paso. Consideran que la vida es un soplo, una vela nocturna, un suspiro. Entonces no hay apego a nada, porque hay conciencia que todo se dejará y que lo verdaderamente valioso está más allá de la vida mortal y de los simples bienes materiales.
Ni siquiera el poder significa nada. Para Domingo Monterrosa el mando era un medio de interacción con sus subalternos, no un fín en sí mismo, por eso nunca fue un déspota.
Todo esto se resume en la virtud de la humildad, la cual siempre caracterizó al Charly: nunca vió a nadie de menos, nunca consideró a nadie menos que él mismo.
Ahora goza de la gloria eterna, de la visión beatífica de Dios, de la paz que supera cualquier sensación terrenal. Vive en la luz, vive en la gloria, vive en el corazón y la mente de todos los que lo admiramos y pretendemos imitarle aunque no lleguemos ni a la sombra de su personalidad.
Por la Patria y con Dios.

Sgto. Guido Miguel Castro

LA HEROICIDAD DE DOMINGO MONTERROSA

Domingo Monterrosa y el pueblo salvadorenoDecir que Domingo Monterrosa no se ganó el título de HEROE en la historia salvadoreña es una falacia marcada de ignorancia, cinismo y revanchismo.
Defender la Patria hasta la ofrenda de su propia vida es la maxima expresión de heroismo, porque se muere por una causa, un ideal, una Nación y un Pueblo. Murió por la paz, por la libertad y por la Patria.
Un día juró hacerlo y lo cumplió, pudo haber evadido la muerte, pudo aceptar un puesto dirigente en el Estado Mayor o en el Ministerio de la Defensa Nacional, pero escogió el campo de batalla, escogió la primera línea de fuego, escogió estar a lado de sus soldados, gente del pueblo, humildes, pero aguerridos.
La heroicidad ganada a fuerza de muchas batallas es una característica que le acompañará por los siglos de los siglos, como los antiguos héroes atenienses o espartanos.
Desde los inicios de su formación militar se negó a sí mismo, rebazando su propia voluntad y resistencia natural, adquiriendo capacidades sobrenaturales, de titán, de un Apolo de los nuevops tiempos.
Se exigía arriba de los límites que establecían sus instructores y maestros. Sabía que un día la Patria y la vida se lo exigirían todo, hasta la vida, lo que nadie quiere dar, pero que él dió libremente, porque amaba profundamente a su Patria.
Contrario a sus detractores, que buscaron siempre mancillar el honor patrio, la soberanía nacional y la dignidad del Pueblo, Domingo Monterrosa siempre vivió pensando cómo servir mejor a su Patria y como lograr que otros lo hicieran. De hecho, todos los soldados que murieron a su lado desde 1981 hasta su muerte, murieron felices porque morían al mando de un héroe y solo era cuestión de tiempo para reagruparse en el cielo.
En la antiguedad los pueblos creaban héroes tratando que sus guerreros fueran semi dioses, pero en la actualidad nuestros héroes son plenamente humanos, y más humanos que el resto de los hombres, porque amaron, lucharon y se donaron a plenitud, como lo hace un verdadero hombre.
Domingo Monterrosa fue perfectamente humano, perfectamente soldado, perfectamente héroe y así permanecerá en el corazón de los verdaderos salvadoreños, no así en la mente de los apátridas que buscan dañar su imagen.
Descansa buen soldado!!! Descansa que ahora ha llegado el tiempo del premio bien merecido!!!
Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro