Coronel Domingo Monterrosa

Memorias del TCnel. Art. DEM Domingo Monterrosa Barrios. Héroe, estratega militar y aguerrido soldado Salvadoreño comprometido con el pueblo, sus tropas, la Fuerza Armada y la constitución de la República de El Salvador

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January 2013

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EL FRACASO DE LA OFENSIVA FINAL DE 1981

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Hace 32 años, los terroristas del FMLN en contubernio con el traidor Francisco Mena Sandoval, destacado en ese momento en la 2ª. Brigada de Infantería de Santa Ana, iniciaron lo que se conoció como la “Ofensiva Final”, sin embargo, la valentía y el arrojo de los soldados de la Fuerza Armada, lograron detener la agresión de los terroristas y los obligó a replegarse a las montañas, luego de casi nueve años de ataque urbanos que iniciaron con el asesinato de dos guardias nacionales que resguardaban las instalaciones del Hospital Infantil “Benjamín Bloom” solo para “recuperar” dos fusiles alemanes G-3.

Para algunos historiadores, esa agresión constituyó el inicio de la guerra de agresión terrorista que sufrimos hasta 1992 y que se ha trasladado al campo político con una inseguridad peor que la que se vivía en el conflicto, ya que entonces el promedio de muertes era de 17 muertos diarios y en la actualidad hemos llegado a 34 asesinados por día.

La llamada primera Ofensiva Final, constituyó el primer desengaño de los terroristas que creyeron que “el pueblo” se levantaría junto a ellos contra su Fuerza Armada, sin embargo, el rechazo del pueblo fue manifiesto y se repetiría en noviembre de 1989 cuando los terroristas llevaron hasta fusiles Ak-47 nuevos, de fabricación soviética y china, a los suburbios de San Salvador y lo que la población hizo fue salir huyendo, permitiendo a la Fuerza Aérea y al Ejército de tierra sacar en “guinda” a los terroristas que dejaron un reguero de destrucción, muerte y muchos guerrilleros muertos, especialmente los que les provocaron el Batallón de Paracaidistas en Soyapango, incluidos todos los miembros de las maras “Gallo” y “Chancleta” que delinquían junto a ellos en esa zona y los del glorioso Batallón Atlacatl en las colonias Zacamil y Escalón principalmente.

Y este fracaso, de rechazo total del pueblo, acompañó toda la historia terrorista del FMLN. En la época de la guerra se manejó un lema que decía: “Juntos Pueblo y Fuerza Armada”, y eso fue lo que precisamente impidió
que El Salvador cayera en las garras del comunismo internacional como Cuba y Nicaragua y ahora Venezuela, Ecuador y Bolivia.

Luego de la tal Ofensiva Final, la Fuerza Armada comprendió que ésta era una guerra no convencional a la que estaba acostumbrada, y como tal, debía adaptar sus fuerzas y crear unidades de mayor movilidad y versatilidad, por lo que se convocó inmediatamente al mejor soldado del país: el Tte. Cnel. Domingo Monterrosa Barrios, a quien personalmente se le encargó la preparación del Batallón de Infantería de Reacción Inmediata Atlacatl, lo cual no pasó con el resto de BIRI, los cuales recibieron su entrenamiento en Honduras, el Comando Sur y Estados Unidos.

Ello permitió a Domingo Monterrosa transmitir su carisma a todos sus comandos, quienes a pesar de estar mal equipados en un principio, supieron enfrentar las dificultades, adaptarse, avanzar y cumplir con la misión que se le había confiado.

Y ese carisma supo mantenerse en el Batallón hasta su desmovilización, de hecho, los delincuentes terroristas pusieron, como condición para firmar los llamados Acuerdos de Paz, la desmovilización inmediata de los BIRI y de los valientes Cuerpos de Seguridad, especialmente la Guardia Nacional a la que también perteneció nuestro héroe Domingo Monterrosa.

Como podemos ver, la osadía de los terroristas de lanzar esa “Ofensiva Final” hace 32 años, luego de haber recibido 800 toneladas de armas y municiones. provenientes de desechos de la guerra de Vietnam, vía Cuba-Nicaragua, permitió a la Fuerza Armada enfrentar con profesionalismo la mayor agresión sufrida por la República en toda su historia desde su fundación en 1824.

A pesar de la vergonzosa traición de Mena Sandoval y sus cómplices, la Fuerza Armada recuerda con respeto la memoria de todos los soldados, clases, oficiales y jefes que cayeron con honor en el cumplimiento del deber a lo largo de a guerra, conformando una pléyade de héroes encabezados