Posts

HURAGÁN

El blog de Domingo Monterrosa no es responsable de la opinión de sus colaboradores y los comentarios de sus visitantes.

Era un Pastor Alemán Blanco, todos los que vivíamos en la Colonia General Arce lo conocíamos, todos sabíamos que era el perro fiel del Mayor Domingo Monterrosa. Era famoso porque lo veíamos en los desfiles del Día del Soldado y del 15 de Septiembre, marchaba junto al Escuadrón Aerotransportado, los soldados vestidos de kaki y boina ocre, lo vimos saltar en el Estadio Flor Blanca, hasta que un día su paracaídas no se abrió y murió, si no me equivoco, en Amatecampo.
El Charly lo lloró en silencio.
Corría junto al Comandante del Escuadrón desde la Base en Ilopango hasta el Hotel Sheraton en la Colonia Escalón, nunca perdió el paso, el Charly le hizo sacar el lobo que llevaba en sus genes. Los lobos corren a veces más de cien kilómetros tras la presa, son perseverantes en la cacería, no descansan hasta que sus colmillos se cierran en el cuello de la presa…no sé si Huragán fue quien le heredó al Charly el espíritu del Lobo…
Se volvió una leyenda entre los paracaidistas, fue un ejemplo de valor, de coraje, de hidalguía hasta el momento de la muerte.
Si huibiera sobrevivido estoy seguro que hubiera sido la mascota en el glorioso Batallón Atlacatl y en la Tercera Brigada…hubiera muerto a la par de la tumba de mi Charly, siempre fiel, siempre leal al Comandante, al Lobo Alfa…un día nos encontraremos, recordado Huragán, en el reagrupamiento del cielo, donde ya caminas nuevamente a la par de nuestro querido Domingo Monterrosa.
El Lobo Alfa es el comandante en la manada de lobos, es el que indica las rutas, las estrategias de caza, los objetivos de las cacerías, los lugares de descanso, etc.
Domingo Monterrosa fue el Alfa de la guerra, el conductor, el guía, el lider.
Qué diferente hubiera sido si la Fuerza Armada se hubiera dejado conducir por Monterrosa, seguramente hubiera cumplido su misión de forma rápida y eficaz, pero la historia fue otra.
Ahora su memoria debe inspirarnos a conducir, no solo a la Institución Armada, sino al país entero.
Por la Patria y con Dios

Sgto. Guido Miguel Castro

DOMINGO MONTERROSA

Nacistes en una ciudad cerca del cielo,
llevando la sangre de Barrios en tus vesnas,
nacistes el día del Señor,
de ahí tu nombre, de Él venías y a Él volverías.
Fuistes arrullado por el zenzontle y el talapo,
te perfumaron la flor del café y el azahar,
el aire de montaña fortaleció tu cuerpo,
los cantos de los ángeles tu espíritu.
Las primeras letras corrieron contigo
en calles empedradas y vientos de octubre.
Pero el águila debía emprender vuelo.
Llegastes al San Salvador pujante de los 50,
te perfeccionastes en el Isidro y en el Liceo,
sin querer asumistes la rapidez del escorpión
y la fuerza del león, ¡vaya combinación para la guerra!
Trazastes dos caminos para decidir:
la consagración sacerdotal o la consagración de las armas,
escogistes la segunda, ambas te llevarían al cielo.
Entrastes con coraje y decisión a la Escuela Madre,
a la Cuna de Valientes,
Por la Patria, ¡Vencer o Morir!
Barrios!!!!!!!! Pelotón de maniobra, práctica de tiro,
Academia, especializaciones, dominio del cuerpo,
imperio del espíritu, hambre, sed, cansancio,
alma de acero, espíritu guerrero, ánimo espartano.
Traje de Gala, juraste a la Bandera…
“—aún a costa de vuestra propia vida!!!!!!”
¡Sí lo juramos!!!!!!!!
Aquel juramento quedó vibrando para siempre en tu alma
Es lo que le dió sentido a tu vida…
Superastes todas las pruebas, con honores…
algunos decían fuerza excepcional…
tú sabías que simplemente era coraje…
Fuistes de Expedicionario a Honduras…
actuastes con honor, no abusastes del derrotado,
regresastes como Héroe y permanecistes así para siempre…
Fundastes la hermandad de la seda,
nos enseñastes que el parachute no muere,
solo se reagrupa en el cielo…
Huragan!!!!, el simpático Huragán,
fiel compañero, en la tierra y en el cielo,
también murió como héroe en Amatecampo,
llorastes en silencio su partida,
se reencontrarían en el reagrupamiento celestial.
Los tambores de guerra sonaban,
los apátridas planeaban la perdición de la Patria,
Tú permanecías siempre alerta al llamado,
y como era de esperar, fuistes el escogido,
el único soldado capaz de tal misión,
fundar el BIRIA…
Lo hicistes a tu modo, con tu carisma, con tu lema:
POR LA PATRIA Y CON DIOS!!!!
Con el símbolo de la resistencia del invasor:
Atlacatl el joven,
cuya sangre corre entre los guerreros que escogistes.
Los llevastes al límite como era tu costumbre.
Siempre es posible dar más porque el dolor no existe,
es una ficción de los cobardes.
Darse a la Patria, cumplir la misión, no había otro camino.
Las hordas invasoras temblabn ante el empuje de tu fuerza,
la llegada de los comandos aerotransportados
ponía en desvandada a los bandidos,
tus patrullas de reconocimiento eran fantasmas de la noche,
tus fuerzas de choque eran demoledoras,
el valor era a toda prueba,
el resultado solo uno: la victoria.
Marchabas al frente, en la primera linea de fuego,
sin privilegios, junto a tu tropa, eras un padre
más que un comandante,
Ante la orden dada tuvistes que partir,
A la Tercera que ahora lleva tu nombre,
y comandastes las operaciones
de la zona más herida de la madre Patria.
Asumistes como soldado y dejastes al BIRIA en buenas manos.
Pero la muerte rondaba traidora,
eran muchos los intereses,
que superaban el arte de la guerra,
no te soportaban los mercaderes del dolor,
eras su principal enemigo,
y la mano traidora actuó…
pensaron que te había matado,
solo te liberaron y te enviaron al Señor,
tu estatura de héroe los perseguirá siempre,
hasta el final de los tiempos,
muchos pretenderán manchar tu recuerdo,
solo nos unen más a tus hijos,
que en todo momento estamos en orden de batalla.
¡Por la Patria y con Dios!
¡Monterrosa Vive!

Sgto. Guido Miguel Castro